Archivo mensual: diciembre 2012

¡Ah, si rompieses los cielos y descendieses! (Is 64, 1)

El icono que se ofrece a nuestros ojos (escuela de Novgorod, siglo XVI)  reproduce el momento en el que Dios decide recrear la humanidad entera. El icono es un tipo de imagen peculiar porque presenta una evolución distinta a la que se desarrolla en el arte occidental. Siguiendo la tradición oriental, el icono filtra severamente toda emotividad debido a su apego casi violento a la tradición dogmática. Según Spidlik, “en él convergen Palabra e Imagen”, el iconógrafo se dirige a la sensibilidad del ojo y del oído a la vez de manera que, tras unos minutos de contemplación, la imagen y el fiel frente a ella inician un diálogo que transforma la mirada en oración.

Icono de la Natividad, escuela de Novgorod, siglo XVI

Icono de la Natividad, escuela de Novgorod, siglo XVI

La contemplación comienza en la figura situada en el extremo inferior derecho que representa al profeta Isaías. Isaías anuncia con insistencia la venida de Cristo Redentor por eso sus vestidos emparentan con los de San Juan Bautista, el precursor, la voz que grita en el desierto que el Reino de Dios está cerca. Si el libro del Eclesiastés exclama con pesimismo: “Dios está en el cielo y nosotros, los hombres, en la tierra”[1], Isaías grita con toda la impaciencia insoportable del alma judía: “¡Oh, si rasgases los cielos y bajases a la tierra!”.  Ante esta plegaria, Dios, que ve la aflicción de su pueblo y conoce sus sufrimientos[2], responde: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”[3].

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Arte sacro, Ensayos, Miradas desde la fe

Verdad, Belleza y Navidad

El mundo en el que vivimos, corre el riesgo de cambiar su rostro a causa de la acción no siempre sabia del hombre, quien en lugar de cultivar su belleza, explota sin conciencia los recursos del planeta a favor de unos pocos y con frecuencia desfigura las maravillas naturales. ¿Qué es lo que puede volver a dar entusiasmo y confianza, qué puede animar al alma humana a encontrar el camino, a levantar la mirada hacia el horizonte, a soñar una vida digna de su vocación? ¿No es acaso la belleza?” Esta es una de las reflexiones lanzadas por el papa Benedicto XVI durante su encuentro con los artistas en el Vaticano el pasado 21 de Noviembre, y que en estas fechas bien podemos aplicar a  la Navidad que estamos a punto de celebrar.

Belen de San Miguel -J. L. Mayo

Belén de San Miguel -J. L. Mayo

  Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Arte sacro, Miradas desde la fe, Uncategorized

La Mujer Vestida del Sol

“Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas…”
Ap 12, 1 
MENA Mº Iglesia Tordesillas Valladolid

Inmaculada Concepción de Juan de Mena

Así vemos a la Virgen María muchas veces representada en el arte, es la Inmaculada Concepción, una mujer joven, casi una niña, vestida con túnica blanca y manto azul, el cabello suelto, sin velo, señal de que aún no estaba casada, la rodean multitud de símbolos que hacen alusión a sus virtudes y Ella, airosa, pisa la serpiente que, manzana en boca, representa el Pecado Original. Merece la pena pararse en esta imagen y contemplar como ha quedado plasmado en una particular iconografía uno de los dogmas más importantes de la Fe Católica.

 

Ya los primeros padres de la Iglesia consideraban a María como la nueva Eva que había venido a traer la salvación al mundo y así se la representa desde tiempos muy tempranos, con una manzana en la mano o pisando la serpiente. Éste será el origen de una larga reflexión eclesial sobre la santidad de María y la plenitud de dones que la harían digna de recibir al hijo de Dios en su seno. Proceso que culminaría el 8 de diciembre de 1854 con la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción por el Papa Pío IX.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized